El restaurante "Cal Rubell" es muy antiguo, seguramente que ya desde principios del siglo XIX funcionaba como hostal, en el cual había un pequeño comedor. Fue en 1945, terminada la guerra, cuando la familia Catot Ponsa (los abuelos de los actuales propietarios) adquieren el establecimiento de la Calle de la Vinya, incitados por su hijo grande, Josep (conocido como Pepet).
El heredero se casa con Ramona Jamilà, de "Poble avall", quien se distingue por su capacidad de trabajo, tenacidad y constancia. Ramona muy pronto mostrará poseer un don y una sensibilidad especial como cocinera.
En 1952, Kubala pasa 5 años en la Fonda para recuperarse de una enfermedad respiratoria y es quien ayuda a la familia a adquirir la casa de al lado, lo cual permite hacer una gran ampliación del negocio, con nuevas habitaciones y un comedor mucho más grande. Poco a poco, y con la bonanza económica de finales de los 60 y 70, la Fonda se va transformando en un sitio ideal para veranear.
El paisaje mediterráneo suave, el clima agradable, la abundancia de agua y la gran riqueza en flora y fauna del pueblo, atraen a gente de Sabadell, Terrassa y, sobre todo, de Barcelona. Es importante destacar, también, la cantidad de personas que han pasado temporadas en la Fonda para recuperarse de enfermedades, principalmente respiratorias.
El tiempo pasa, los gustos cambian y la Fonda pierde peso. Aun así cada vez más gente quiere disfrutar de la buena cocina del restaurante El Rubell, actualmente dirigido por los hermanos Catot-Jamilà (Pilar, Teresa y Josep).
Nuestros clientes
Fieles, antiguos en el mejor sentido de la palabra, generaciones de familias con quien hemos compartido el camino de los años; hemos celebrado bautizos, comuniones, bodas y, a veces, la tristeza de un adiós. Son clientes, pero también amigos fieles a quienes queremos dedicar esta página web.